Zubía lanza su precandidatura presidencia con la represión y la violencia policial como propuesta principal

Gustavo Zubía ha ingresado a la carrera presidencial con un enfoque en seguridad y un llamado a medidas más contundentes, apelando al concepto de la violencia policial como lo que él entiende es la solución a la seguridad.

El diputado derechista ha anunciado oficialmente su precandidatura a la Presidencia de la República bajo la bandera del Partido Colorado (PC), destacando críticas hacia la gestión de Luis Lacalle Pou, específicamente en el ámbito de la seguridad.

Zubía aboga por medidas más contundentes y, en caso necesario, respalda el uso de la violencia en exceso por parte de la policía. Durante el acto de lanzamiento, que tuvo lugar en el estadio Óscar Magurno, Zubía eligió deliberadamente este espacio en el barrio Palermo, cercano a Pocitos, donde reside una parte significativa del electorado al que apunta.

Esperable era que iniciaria disparando contra el Frente Amplio, pero también apuntó los cañones contra el gobierno del liberal Luis Lacalle Pou. “Este PC necesita en este momento ser un instrumento de cambio (…) La materia que conozco un poco, después de haber estado 40 años conviviendo con delincuentes, es la seguridad, materia que, planteada en los términos que la planteo, incluso en la interna del partido no siempre es vista con el mayor agrado y he tenido discusiones fuertes con integrantes del partido que me piden que silencie o que baje un poco el tono de las cosas que digo, pero es un tema que tengo en el estómago cuando las noticias están dando cuenta que las tasas de delitos siguen incrementándose”, aseguró Zubía.

Sobre el FA agregó que era un gestor “inoperante” del Estado y sobre Lacalle que “en seguridad los resultados siguen siendo totalmente bajos hoy” a pesar de que fue “partícipe central de la estructuración en seguridad de la Ley de Urgente Consideración (LUC)”.

Zubía no fue complaciente con la coalición multicolor

“No es aceptable que la coalición, que hizo gárgaras con el tema de seguridad, hoy nos sigue ofreciendo como solución al tema de los homicidios en Uruguay el proyecto de la ONG ‘interruptores’, donde civiles, muchas veces exreclusos rehabilitados, van a ser los encargados de difundir la palabra de la buena voluntad para lograr bajar el número de delitos”, manifestó Zubía sobre una idea recientemente presentada.

«Es ilusorio, infantil, aberrante que hoy tengamos que soportar estos esquemas que eran propios de la administración de (Eduardo) Bonomi al frente del Ministerio del Interior. No puede ser que sigamos soñando con el amor y la paz para enfrentar el delito”, prosiguió y arrancó un aplauso del electorado derechista que lo acompañaría.

Durante una visita a sedes policiales junto a otros legisladores, el representante recordó un encuentro con un comisario que había estado destacado en una zona considerada «peligrosa» de Montevideo durante tres meses. En ese momento, le consultó al comisario sobre la cantidad de enfrentamientos violentos que había experimentado en ese período con delincuentes, y la respuesta fue contundente: “ninguno”. Ante la incredulidad que suele generar esta afirmación, el precandidato, en un tono enérgico, expresó su deseo de contar con fuerzas de seguridad capaces de reprimir, incluso si ello implica el uso de la violencia.

Durante su discurso, el político de la Tercera Vía criticó fuertemente la alarmante cifra de 380 asesinatos registrados en el año 2022, advirtiendo que esta cifra podría superarse en el año en curso. Al destacar su diferencia de enfoque con respecto al exministro del Interior, Luis Alberto Heber, el legislador informó sobre una reciente conversación con su sucesor, Nicolás Martinelli. Según Zubía, esta conversación, que duró dos horas, resultó en una “carta de crédito” por parte del nuevo ministro, quien comparte la necesidad de aprobar una ley interpretativa de la Constitución para permitir allanamientos nocturnos. En este sentido, Zubía presentó una iniciativa para llevar a cabo dicha modificación legal.

En un tono crítico, el diputado expresó su escepticismo sobre la posibilidad de mejorar la gestión de la seguridad, atribuyendo las dificultades a la política de “tibieza” en materia de represión adoptada por el presidente de la República.

En cuanto a su posición en el espectro político, se autodefinió como parte de la “centro-derecha”, destacando la defensa de “valores antiguos y de otras generaciones” que, según él, lamentablemente se están perdiendo. Asimismo, se proclamó como un defensor de la democracia y la república, diferenciándose del Frente Amplio (FA), al que acusó de estar integrado por fuerzas responsables de “los mayores genocidios en la historia de la humanidad”. Esta afirmación generó una ovación entre sus seguidores.

FUENTE: LaRed21