Salto: Tierra de tannat, cítricos y termas

Paraíso termal del Uruguay, ciudad universitaria, capital de la citricultura, cuna del tannat y sendero de gigantes. Todos estos calificativos definen al departamento de Salto, apostado a la vera del Río Uruguay y mirando de frente a la ciudad argentina de Concordia.

Y por ser una tierra rodeada de agua es que hay una serie de atractivos turísticos que pueden hacer de tu paseo por la zona una experiencia refrescante, especialmente en verano. En el río Arapey se puede realizar rafting desde el Puente Artigas hasta las Termas de Arapey o la desembocadura del Lago de Salto Grande. También se pueden hacer paseos en canoa en tramos rápidos o tranquilas lagunas.

La pesca también es popular en la zona: muchos uruguayos fanáticos de este hobbie o deporte viajan a Salto para perseguir los preciados dorados. Si te gusta el pescado pero no sos muy hábil con la caña, también se puede comprar su carne fresca a pescadores artesanales que se ven por la ruta o por la ciudad.

Pero si lo tuyo es la enología, Salto también tiene un secreto: allá se fundó la primera bodega comercial de vino tannat, la insignia de la vitivinicultura uruguaya. Fue Pascual Harriague quien plantó las primeras vides allá por el año 1850. Estas tierras producen los tannat más famosos del mundo. Hay tres bodegas boutique locales y que pueden ser visitadas para degustar sus productos.

¿Y cómo ignorar la cereza del pastel de un paseo a Salto? ¡Las termas! Del área de la Reserva del Acuífero Guaraní de la que surgen 160.000 litros de agua por hora desde 2.000 metros de profundidad, a 46ºC. El agua de la surgente es apta para el consumo humano e ideal para balneoterapia de relax. Contiene yodo, hierro, calcio, magnesio y flúor. Negativo en arsénico y pobre en sulfatos y nitratos. Radiactividad evidente y permanente. Incolora en pequeñas cantidades y azulado en gran volumen. El líquido vital es de sabor agradable e inodoro.

Acervo cultura y circuitos turísticos

El departamento está lleno de edificios históricos que cuentan su historia.

Esta por ejemplo el Teatro Larrañaga, que se erigió en 1882 y está declarado como Monumento Histórico Nacional. La sala tiene capacidad para 850 personas distribuidas en palcos, platea y tertulia; paredes empapeladas, cielo raso y telón pintados por artistas de renombre. Considerado uno de los teatros con mejor acústica del mundo. Posee un museo en el que se pueden apreciar muebles, vestuarios y afiches de antiguas obras. Hoy gestionado por el municipio.

Otro lugar hermoso para visitar es el Mercado 18 de Julio, que data de finales del siglo XIX. Es una hermosa construcción que funcionó hasta la década de 1990, momento en que se iniciaron las labores de recuperación y restauración de sus antiguas instalaciones. Ahora está dedicado a actividades culturales y artísticas.

Otro punto que no se puede dejar de visitar es la Catedral Basílica San Juan Bautista, sede de la Diócesis de Salto. Se inició a construir a finales del siglo XIX y se fue concretando en distintas etapas del siglo XX. emplo de especial armonía, contiene varias obras de arte de pintores y escultores nacionales y extranjeros.

Otra joya arquitectónica es la Casa de Gobierno, ubicada en el centro de la ciudad. Fue construida en la década de 1860 por Eolísa Acosta de Bica como su residencia habitacional, pero en el siglo XX pasó a ser propiedad pública. Ha tenido varios usos como la sede del Gobierno, oficina de intendentes y varias direcciones.

Para caminar por las tardes está el siempre reverdecido Parque Benito Solari Fue diseñado por la década de 1900 y tiene un estilo de clara influencia francesa. Se extiende por 17 hectáreas y se pueden ver numerosas especies de árboles y flores, un lago con estatuas, senderos y otros hermosos elementos. Fue donado por Benito Solari en 1923.

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Hacia el verano, cuando baja el calor del mediodía y el sol se acerca al horizonte, tirarse en el pasto de la Plaza de los Treinta y Tres con una bebida en la mano es ciertamente un placer. La más antigua plaza de la ciudad está siempre vestida con flores y árboles que rodean un ángel que corona su parte central.

Los museólogos también tienen su lugar en Salto: El Museo María Irene Olarreaga Gallino está instalado en un lujoso edificio de los 1900 de estilo art nouveau. Cuenta con varias salas donde se pueden apreciar las obras de reconocidos artistas como: Pedro Figari, Petrona Viera, Juan Manuel Blanes, Carmelo de Arzadun, Rafael Barradas , entre otros. También se encuentra el primer ascensor de la ciudad.

Se puede visitar también el Museo de Arqueología y Ciencias Naturales que ofrece exposiciones sobre arqueología y paleontología en una muestra considerada única en el país.

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Para los amantes de la literatura, la parada obligatoria es la Casa Horacio Quiroga, museo, mausoleo y centro cultural del afamado escritor. Hay una nostálgica y completa muestra de objetos personales del maestro del cuento breve como libros, fotos y pertenencias personales.

Otros museos que tiene Salto son el Museo Histórico del Río Uruguay, el Museo Carlos Gardel y el Museo Edmundo Prati.

FUENTE: LaRed21