Justicia británica permitirá a Julian Assange apelar su extradición a Estados Unidos

Julian Assange, encarcelado en Londres desde su arresto en 2019 tras ser expulsado de la embajada de Ecuador, fue autorizado este lunes por el Tribunal Supremo del Reino Unido a apelar contra una sentencia de diciembre que permite su extradición a Estados Unidos.

Assange, de 50 años, es requerido por la Justicia estadounidenses por liberar en internet, en su portal Wikileaks, más de 700.000 documentos diplomáticos y militares clasificados, relacionados mayormente con las guerras lanzadas por EE.UU. en Afganistán e Irak. En estos papeles quedaron evidenciados miles de casos de violaciones de derechos humanos y muertes de civiles a manos de militares.

El pasado 10 de diciembre de 2021, Washington había logrado que una corte de apelaciones de Londres anulara una decisión previa que prohibía entregarlo.

El juez español y activista de derechos humanos Baltazar Garzón, quien coordina la defensa internacional de Assange, había adelantado que no iba a dejar piedra sin levantar para encontrar y usar hasta el último recursos para hacer justicia a favor del periodista. Para el letrado mundialmente reconocido, Assange “no ha cometido delito alguno y ha resistido heroicamente y con coraje durante más de once años la persecución por defender la libertad de expresión y acceso a la información”.

La Justicia británica ahora debe autorizar la apelación ante el Tribunal Supremo que ahora debe definir si acepta o no el caso.

Assange, el más requerido

Una jueza londinense había ordenado que Assange tiene una salud mental muy frágil y que podría cometer suicidio si era entregado al sistema judicial estadounidense que busca meterlo en prisión de por vida, afirmando que es un espía que puso en peligro la seguridad de la nación.

Sin embargo, desde Washington prometieron que no se le mantendría en aislamiento punitivo en una prisión federal de máxima seguridad y que tendrían acceso a todo el tratamiento médico adecuado.

En total, se le acusa de 18 cargos que incluyen espionaje, piratería informática y divulgación de documentos sin editar, poniendo en riesgo la vida de los informantes del Ejército y el gobierno.

“El gobierno de Joe Biden se enfrenta a los adversarios de Estados Unidos por sus deficiencias en materia de libertad de prensa, pero debería abordar su propia hipocresía”, afirmó Nathan Fuller, director de la Courage Foundation.

FUENTE: LaRed21