Francia: Todos los trabajadores en contacto con público deberán tener certificado de vacunación COVID

Desde este 30 de agosto, todo trabajador en Francia que tenga contacto con público, ya sea en espacios públicos o empresas privadas, deberán tener un certificado de vacunación contra el COVID-19 que se les otorga a las personas cuando tiene su esquema completo.

Esta medida alcanza a más de 1.800.000 trabajadores y trabajadoras, por ejemplo, a camareros, meseros y personal de museos que reciben a los turistas, pero no a cocineros que están fuera del contacto con el público. Todo aquel empresario, administrador o responsable de una empresa pública o privada que no se asegure de que todos sus colaboradores tengan el pasaporte se enfrentará a un año de prisión y una multa de 9.000 euros.

Esta medida ya regía desde julio, cuando las autoridades empezaron con campañas de concienciación, pero desde este 30 de agosto es absolutamente obligatoria para poder seguir laborando. El objetivo es reducir las probabilidades de contagios entre clientes y trabajadores en los establecimientos comerciales. Por ahora, el gobierno del presidente Emmanuel Macron no tiene previsto extender el requisito a otras áreas laborales.

Avanza la vacunación

Cada semana, los funcionarios del gobierno de Macron esperan la llegada de las cifras de las manifestaciones de los antivacunas, negacionistas de la pandemia y los que rechazan la obligatoriedad del pase sanitario en cuestión.

Sin embargo, y poco a poco, las protestas han ido mermando y la ciudadanía se adapta a esta nueva normalidad en la cual deben convivir a largo plazo con el COVID-19.

“Nos estamos dando palmaditas en la espalda, aunque sabemos que aún no hemos alcanzado resultados completamente satisfactorios”, dijo un asesor del gobierno citado por medios franceses. “Macron tomó una decisión firme y los franceses le dieron su voto de confianza. Las protestas han seguido siendo marginales”, agregó.

Paralelamente, se llegó al hito de las 50 millones de personas inoculadas con al menos una dosis, un número importante para Francia que tiene una población total de 67 millones de personas. También se mostró una fuerte baja en los números de contagios y muertes, y muchos médicos opinan que el pasaporte sanitario aplanó la curva de la pandemia este verano boreal, justo cuando Francia enfrentaba una tercera ola impulsada por la variante Delta, más contagiosa y letal, y el levantamiento de las medidas de restricción en el país y en la región.

Así las cosas, alrededor del 83% de la población francesa mayor de 12 años ha recibido al menos una dosis de la vacuna, según el rastreador COVID de Francia. El número de casos diarios se ha reducido a menos de 14.000, después de alcanzar un máximo de alrededor de 24.000 a mediados de agosto. El número de pacientes en cuidados intensivos aumentó en agosto, pero parece estar estabilizándose en menos de 3.000.

FUENTE: LaRed21