Almagro por el batllismo: “Un proyecto político en nuestro hemisferio obviamente tiene que ser libertario”

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, escribió una columna en el portal de noticias de El Día, en el cual hace una profunda defensa del batllismo como «la quintaesencia del proyecto social en Latinoamérica».

«La genética política del Uruguay es indudablemente compleja y no podemos renunciar a ninguno de los elementos que nos han edificado y formado nuestra cultura política, social, económica y de trabajo. Cada bandera tiene motivos de orgullo y tiene una historia de contribución al país y al pueblo», dice Almagro en su columna publicada este 15 de febrero.

En dicho escrito continúa diciendo que «sin lugar a duda el batllismo cambio la dimensión trascendente del Uruguay, la forma en que la gente se percibe y se relaciona dentro del país y la imagen de civilidad que nos hace fuertes/diferentes afuera».

Almagro, quien fuera integrante del Frente Amplio, prosiguió aduciendo que «el Uruguay batllista tiene una dimensión distinta para la integralidad latinoamericana, retoma la visión Artiguista de que los mas infelices sean los mas privilegiados, fortalece las alianzas de inserción internacional que le aseguran un puesto inconfundible a Uruguay en la división internacional del trabajo y construye una base social fuerte, que por mucho tiempo incluso pareció indestructible».

Batllista pero libertario

Almagro destacó que, a su entender, un proyecto político en este hemisferio «obviamente tiene que ser libertario y democrático».

El libertarismo como doctrina política, según la definición vigente, pretende la desaparición del estado y de sus organismos e instituciones representativas y defiende la libertad del individuo por encima de cualquier autoridad.

Esta concepción de proyecto que tiene Almagro «debe resolver los temas pendientes de la región, aquello que nos distingue de la manera mas infame que es la desigualdad».

Si bien asevera que «crear un sistema político que sostuviera al país durante tanto tiempo, que diera respuesta a tantas cosas y que resolviera la mayor parte de nuestros problemas funcionales es de por sí (…) algo imposible», pero defiende al batllismo como un modelo que al Uruguay «le ha permitido sostenerse en los momentos difíciles, pasar a través de las crisis y encontrar las salidas a las mismas.

Vuelve a apostar por el libertarismo diciendo: «La visión democrática, social y libertaria es el principal instrumento que tiene el país para alcanzar desarrollo social y productivo, el Uruguay puede mirar dentro de si mismo, en toda su realidad batllista, para alcanzarlos, para dar su salto al desarrollo, alcanzar objetivos que son susceptibles de ser realizados nuevamente».

«El Batllismo es la quintaesencia del proyecto social exitoso en Latinoamérica», se lee en el último párrafo de su columna de opinión.

FUENTE: LaRed21